La leyenda de Fordlandia
En 1920 Henry Ford tuvo un sueño: Crear una ciudad al modo de las típicas ciudades norteamericanas con porche y jardín en la selva amazónica, desde donde podría controlar la producción y la mano de obra de uno de sus principales materias primas: El caucho.
Imágen de la factoría del caucho creada por Henry Ford en el Amazonas
El hombre y la selva
Forlandia es una de esas ciudades fantasmas del cine o la literatura. Más que una visión mesiánica, fue un acto fallido y exento de humildad de H.H., de una persona obsesionada por controlar, no sólo la produción del caucho, sino también la vida de sus trabajadores. Quizás si lo hubiera hecho en Polonia o España le hubiera salido bien, pero la selva amazónica es un ente vivo inabarcable, que impone una sola regla a cumplir: sobrevivir. Las condiciones extremas de trabajo, las enfermedades, y la aparición del caucho sintético, tiraron el castillo de naipes del magnate, que ya nunca más intentó tal suerte de proezas extravagantes. La selva le enseñó que no era lo suficientemente grande para poder permitirse el lujo de ser humilde. Quizás nunca lo comprendiera.
El libro de Eduardo Sgiuglia
“Harto de pagar sobreprecios por el caucho que le venden los ingleses, el famoso magnate Henry Ford decide empezar a producirlo. Faraónico como de costumbre, encarga a una comisión de notables que identifiquen un lugar en el planeta para montar la más fabulosa fábrica de la historia. El sitio elegido es el Amazonas y allí, sin vacilar, en un proyecto que involucra a los gobiernos de Estados Unidos y Brasil, funda una ciudad: Fordlandia. Pero, como es normal en empresas mesiánicas, nada responde a lo esperado. La selva que se busca colonizar es un lugar de lucha continua, un ámbito que invita a la locura y a la melancolía. Basada en hechos reales, esta novela de Eduardo Sguiglia es un impecable relato de aventuras que narra con maestría una lucha perpetua: La de los hombres contra la naturaleza. Fordlandia, la ciudad, es el arma y el campo de esa batalla, y la contienda que se desarrolla es un reflejo exacto de las pasiones y las divergencias del alma.”
Párrafo del libro “Forlandia”, de Eduardo Sgiuglia, Ed. Siruela, 2004 .


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