La Cárcel Real

Pablo 27 noviembre 2014 0


carcel-real

El edificio de la Cárcel Real es un edificio que data desde la época de la ilustración. Se le considera la obra cumbre del Neoclásico.

La idea de su construcción comenzó en 1792.  Lo diseña en el año 1794 Torcuato Benjumeda, uno de los más representativos arquitectos de la historia de Cádiz. Su coste en la época fue de 3,5 millones de reales.

El edificio se comienza a utilizar en el año 1836, cuando se termina gran parte del mismo por el arquitecto Juan Daura, quedando entonces por terminar el último tramo, el más cercano al mar, que no se acabó hasta el año 1990 cuando el Ministerio de Justicia lo rehabilitó bajo la dirección de J. Montes Deza, para convertirlo como sede de los Juzgados, decisión que lo salvó de convertirse en ruinas. Se completó la última crujía del edificio y se instaló a modo de remate en el cuerpo avanzado de la fachada principal, un ático rectangular y un gran escudo con dos pináculos a los lados.

El edificio alberga hoy la Casa de Iberoamérica, un centro cultural gestionado por la Sociedad Municipal Cádiz  con salas para exposiciones, encuentros y actos culturales.

Su arquitectura

Es de planta rectangular, acabadamente simétrico, de 66,87 por 33,45 metros; se constituye con un patio central cuadrado y de otros dos rectangulares menores a los lados, alrededor de los cuales se distribuyen las celdas y otras dependencias en dos plantas de altura.

En alzado muestra dos plantas, con cuerpo central avanzado. Pilastras toscanas, de orden gigante (peraltadas sobre un basamento) enmarcan los vanos. Las ventanas de la planta baja, de mayor luz, poseen un sencillo guardapolvo de traza horizontal, que desciende cóncavo en sus extremos. Sobre las pilastras hay un entablamento, en cuyo friso hay triglifos y bajo ellos tres gotas.

Cuatro columnas toscanas adosadas encuentras en el cuerpo central de la fachada, más dos pilares en los extremos, del mismo orden. En los lados menores del cuerpo central, sobre los vanos de la planta baja (y enmarcados por pilastras), se extienden unos semicírculos ciegos.

Para muchos es el edificio de mejor gusto arquitectónico de Cádiz. Los gaditanos invitan a que lo conozcas.